11.1.26

El último renglón

Cuando mi hija mayor entro a la primaria, se destacó además de su inteligencia por la “pulcritud en sus cuadernos”. En su mochila los acomodaba por tamaños, colores y frecuencia de uso, algo increíble para su edad. Un dia tenía que transcribir una lección, algo cotidiano pero que le causó un gran conflicto. 

Puede parecer sin importancia, pero para el que quiere hacer su trabajo siempre bien hecho, puede resultar problemático.
Si ustedes tuvieran necesidad de transcribir dos hojas de un cuaderno a otro, y hubieran empezado con una magnífica letra y ortografía, cuidando además la limpieza, y al llegar al último renglón, se dieran cuenta de que no les alcanza para escribir, el último renglón por transcribir, ¿que opciones escogerían?

1.- Hacer la letra pequeñita, en el último renglón; esto haría que su trabajo no tuviera la misma uniformidad

2.- Leer y sintetizar; no quedaría al 100% la transcripción.

3.- Escribir hasta donde alcance y poner punto final. No tendría coherencia al final.

4.- Escribir en el margen inferior de la hoja. No se verìa muy bien.

5.- Escribir un renglòn solito, en otra hoja; Mhhh.

6.- Volver a empezar con un tamaño de letra menor. Gastarìan papel e invertirían el doble de tiempo y esfuerzo.