Recordar es vivir
Mhhh, una paleta de crema Oro Puro de vainilla con cubierta de chocolate!!!!, el recuerdo de su rico sabor, el crujidito de la cubierta deshaciendose en mi boca, despiertan inolvidables recuerdos de mi niñez.
De pequeña, mi mamá nos compraba a mi hermana y a mi "sólo una paleta el día último que me paguen la renta", nos decía.
De adolescente yo me las compraba casi a diario en el Super Misa.
Disfrutaba también (hasta la fecha) las semilllitas de calabaza; vendían en el Paty Queen, frente al Centro de las Artes; unas ricuras de tamarindo con sal llamadas "saladitos".
Disfrutaba también (hasta la fecha) las semilllitas de calabaza; vendían en el Paty Queen, frente al Centro de las Artes; unas ricuras de tamarindo con sal llamadas "saladitos".
Los jovenes acostumbrabamos sentarnos a comer semillitas y saladitos en las escaleras del museo, estas estaban siempre llenas de greñudos, marihuanos, los azules, pseudo hipies, los micos y activistas de la Uni, ¡que padre!!, que tiempos...
