11.1.08



Las muñecas de mi casa.


Las muñecas de mi hija se fueron a un bello lugar; casas chiquitas con niñas bonitas que empiezan a jugar; ahí seran arrulladas, mecidas hasta que se duerman en esos brazos pequeñitos, jugando a ser "mamás".
Las muñecas de mi casa ocupan hoy un lugar muy especial en el corazón de sus nuevas dueñas.
Las muñecas de mi casa serán recordadas siempre; Petunia tendrá un lugar en el corazón de quíen antes la arrulló, y formará parte de su historia y será contada a otras generaciones.
Las muñecas de mi casa, al igual que las de otras casas, cumplieron su tiempo, su etapa y su gloria.